Página 85 - Eventos de los

Basic HTML Version

Capítulo 7—La vida en el campo
El ideal divino
Aunque todo lo que Dios había hecho era perfectamente bello,
y parecía que no faltaba nada en la tierra que Dios había creado
para hacer felices a Adán y Eva, él les manifestó su gran amor
plantando un jardín especialmente para ellos. Una porción de su
tiempo debía ocuparse en la alegre tarea de cultivar el jardín, y
otra en recibir la visita de los ángeles, escuchando su instrucción, y
en feliz meditación. Su trabajo no era cansador, sino placentero y
vigorizador. Este hermoso jardín habría de ser su hogar, su residencia
especial.—
Spiritual Gifts 3:34 (1864)
.
¿Cuáles fueron las condiciones escogidas por el Padre infinito
para su Hijo? Un hogar apartado en los collados de Galilea; una
familia mantenida por el trabajo honrado y digno; una vida sencilla;
[84]
la lucha diaria con las dificultades y penurias; la abnegación, la
economía y el servicio paciente y alegre; las horas de estudio junto a
su madre, con el rollo abierto de las Escrituras; la tranquilidad de la
aurora o del crepúsculo en el verdeante valle; las santas actividades
de la naturaleza; el estudio de la creación y la providencia, así como
la comunión del alma con Dios: tales fueron las condiciones y las
oportunidades que hubo en los primeros años de la vida de Jesús.—
El Ministerio de Curación, 282-283 (1905)
.
Lejos de las ciudades
Salid de las ciudades tan pronto como sea posible, y adquirid
una porción de tierra donde podáis tener un huerto, donde vuestros
hijos puedan ver crecer las flores y aprender de ellas lecciones de
sencillez y pureza.—
Mensajes Selectos 2:409 (1903)
.
Mi mensaje en este tiempo es: Salid de las ciudades. Tened la
seguridad de que la instrucción para nuestro pueblo es de radicar-
se a kilómetros de distancia de las grandes ciudades. Una mirada
81