Página 125 - El Ministerio Pastoral (1995)

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Las relaciones dentro de la iglesia
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vuestra ayuda, en mucho menos tiempo del que los medios públi-
cos de locomoción emplearían para transportar a uno, dos, tres, o
cuatro hombres desde una gran distancia, a gran costo, para decidir
cuestiones que el Dios de sabiduría puede resolver mucho mejor
para vosotros. El ha prometido: “Si alguno de vosotros tiene falta
de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente, sin
reproche; y le será dada”. Si humilláis sinceramente vuestros co-
razones delante de él, vaciáis vuestras almas de la estima propia,
elimináis los defectos naturales de vuestro carácter, vencéis vuestro
propio amor a la supremacía, y vais a Dios como niños, él os conce-
derá su Espíritu Santo. Cuando dos o tres se ponen de acuerdo con
respecto a un asunto, y lo piden al Señor, en el nombre de Jesús, les
será hecho.—
Testimonios para los Ministros, 323, 324
.
El salario
Los obreros no deben ser obligados a aceptar pequeñas re-
muneraciones por falta de dinero en la tesorería
—En lugar de
rebajar los gastos de la obra a una cifra inferior, es su deber llevar las
mentes de la gente a entender que “el obrero es digno de su salario”.
Lucas 10:7
. Las iglesias necesitan ser impresionadas con el hecho
de que es su deber manejar honestamente los asuntos de la causa
de Dios, sin permitir que venga sobre ellos el peor sentimiento de
culpabilidad por robo, aquel de robar a Dios en los diezmos y las
ofrendas. Cuando se hacen arreglos con los obreros de su causa,
ellos no deben ser forzados a aceptar pequeñas remuneraciones por
falta de fondos en la tesorería. Muchos han sido defraudados de
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su justo pago de esta forma, y esto es tan deplorable a la vista de
Dios como el que retiene los sueldos de quienes están empleados en
cualquier otro negocio.—
Testimonies for the Church 5:374
.
Los sueldos inadecuados demuestran una falta de respeto
hacia los ministros
—Cuando sus libros son revisados, si hombres
egoístas, con su voz o su pluma, limitan al obrero en su salario, lo
desaniman y lo deprimen.. Cada ministro debe tener una reserva
con que trabajar, algo con que pueda iniciar buenas empresas, dando
impulso a la obra con ahínco. El nos dice: “No pondrás bozal al
buey que trilla el maíz”. Esto es una figura de aquellos que laboran
bajo el ojo de Dios por avanzar su causa elevando las mentes de