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Mente, Carácter y Personalidad 1
los padres influyen en la formación de la sociedad del mañana y en
el ennoblecimiento de las futuras generaciones.
Los padres y las madres deben comprender su responsabilidad.
El mundo está lleno de trampas para los jóvenes. Muchísimos son
atraídos por una vida de placeres egoístas y sensuales. No pueden
discernir los peligros ocultos o el fin temible de la senda que a ellos
les parece camino de la felicidad. Al ceder a los apetitos y pasiones,
malgastan sus energías, y millones quedan perdidos para este mundo
y para el venidero. Los padres deberían recordar siempre que sus
hijos tienen que arrostrar estas tentaciones. Tienen que preparar al
niño antes de su nacimiento para predisponerlo a pelear con éxito
las batallas contra el mal.
Esta responsabilidad recae principalmente sobre la madre, que
con su sangre vital nutre al niño y forma su armazón física, le
comunica también influencias intelectuales y espirituales que tienden
a formar la inteligencia y el carácter.—
El Ministerio de Curación,
287 (1905)
.
Los padres han dado su propio sello de carácter a sus hijos
Los padres han dado su propio sello de carácter a sus hijos; y si
algunos rasgos están indebidamente desarrollados en un niño, y otro
revela una fase diferente del carácter que es desagradable, ¿quiénes
deberían ser tan tolerantes, pacientes y bondadosos como los padres?
¿Quiénes deberían ser tan fervientes como para cultivar en sus hijos
las preciosas gracias del carácter reveladas en Cristo Jesús?
Las madres no aprecian ni la mitad sus privilegios y posibilida-
des. No parecen comprender que pueden ser misioneras en el más
alto sentido, colaboradoras con Dios en ayudar a sus hijos a construir
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un carácter simétrico. Esta es la gran tarea que Dios les ha dado.
La madre es el agente de Dios para cristianizar a su familia.—
The
Review and Herald, 15 de septiembre de 1891
.
La responsabilidad de los padres por la influencia prenatal
El primer gran objetivo que debe alcanzarse en la educación de
los hijos es una constitución vigorosa que los preparará en gran me-
dida para la educación mental y moral. La salud física y moral están