Página 85 - Mente, Car

Basic HTML Version

Una saludable normalidad
81
facultades ejercen su influencia y dependen en gran medida una de
la otra. No se puede usar eficazmente una de ellas sin la operación
de todas, para que el equilibrio se conserve cuidadosamente. Si toda
la atención y fuerza se concentran en una, mientras las otras perma-
necen dormidas, el desarrollo es intenso en esta, y nos conducirá
a los extremos porque todas las facultades no han sido cultivadas.
Algunas mentes están atrofiadas y les falta el debido equilibrio. No
todas las mentes están, por naturaleza, constituidas de igual manera.
Tenemos mentes diferentes; algunas son fuertes en ciertos puntos y
muy débiles en otros. Y estas deficiencias tan evidentes no necesitan
ni debieran existir. Si los que las poseen fortalecieran los puntos
débiles de su carácter, cultivándolos y ejercitándolos, llegarían a ser
fuertes.—
Joyas de los Testimonios 1:290, 291 (1872)
.
Usar todas las facultades mentales
Todas las facultades mentales debieran ser usadas y desarrolla-
das, a fin de que hombres y mujeres tengan una mente bien equilibra-
da. El mundo está lleno de personas unilateralmente desarrolladas
debido a que una parte de sus facultades fue cultivada, en tanto que
otras se atrofiaron por la inacción. La educación de la mayoría de los
jóvenes es un fracaso. Estudian con exceso, al paso que descuidan lo
que atañe a la vida práctica. Hombres y mujeres llegan a ser padres
sin considerar sus responsabilidades y su prole desciende más abajo
que ellos en la escala de la deficiencia humana. De ese modo la hu-
manidad degenera rápidamente. La aplicación constante al estudio,
según la manera en que actualmente se dirigen las escuelas, está
inhabilitando a la juventud para la vida práctica. La mente humana
debe tener actividad. Si no está activa en la dirección adecuada, lo
estará en la indebida. Para conservarla en equilibrio, el trabajo y el
estudio deberían estar unidos en las escuelas.—
Manuscrito 31, 32,
1872
.
[64]
Los medios para mejorar están al alcance de todos
Se necesitan jóvenes que sean personas de entendimiento, que
aprecien las facultades intelectuales que Dios les ha dado y las
cultiven con el mayor cuidado. El ejercicio amplía estas facultades,