Página 726 - Testimonios para la Iglesia, Tomo 1 (2003)

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La situación del esposo
Queridos Hno. y Hna. D: Mientras hablaba en la reunión del
domingo por la tarde, casi no podía contener el impulso a llamar-
los a ustedes por nombre y relatar ciertas cosas que se me habían
mostrado. Vi que el Hno. D no ocupaba en su familia la posición
que Dios quiere asignarle. La que va a la cabeza es la Hna. D; tiene
voluntad fuerte, que no ha sido subyugada como Dios requiere; y el
Hno. D, con el fin de complacer a su esposa y evitarle el desánimo,
ha cedido ante ella. El juicio de su esposa lo arrastra, y por años no
ha sido un hombre libre.
Cuando el Hno. D comenzó a ocuparse en la obra de enseñar
la verdad, se consideraba a sí mismo pequeño, y Dios lo usó como
su instrumento. Pero vi que desde hace algún tiempo, él no se ha
humillado bajo la mano de Dios. Ha confiado en su propia sabiduría
y débil juicio, y Satanás ha obtenido una ventaja sobre él. En vez de
confiar solamente en Dios y apoyarse en la fortaleza divina, ha deja-
do que la influencia de su esposa pervierta su juicio. Ella ha tratado
de ocupar una posición que le permitiera ver, oír y comprender todo
lo que sucediera a su alrededor. Si ella poseyera criterio santificado
y sabiduría celestial, podría ver a través de ojos santificados y oír
con oídos santificados. Usaría correctamente sus ojos y oídos. Pero
no lo ha hecho. “¿Quién es ciego, sino mi siervo? ¿Quién es sordo,
como mi mensajero?”
Isaías 42:19
. Dios no quiere que escuchemos
todo lo que hay para oír, ni que veamos todo lo que se puede ver.
Es una gran bendición cerrar los oídos de modo que no oigamos, y
los ojos para no ver. Nuestra mayor preocupación debiera centrarse
en tener visión clara para discernir nuestros propios errores, y oí-
dos atentos para captar toda reprensión e instrucción necesaria, no
sea que por nuestra falta de atención y descuido las dejemos pasar,
transformándonos así en oidores olvidadizos y no hacedores de la
obra.
Hno. D, desde hace ya algún tiempo, sus labores no han estado
dirigidas en la forma sabia y exitosa de antes. Su manera de actuar
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