Página 269 - El Evangelismo (1994)

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Afirmemos el interés
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bien, estas iglesias han sido levantadas a gran costo en materia de
trabajo y recursos, y luego abandonadas para que se desintegren.
Esta es la forma en que las cosas están marchando...
Mientras los deberes dejan de cumplirse precisamente en nuestro
círculo inmediato, no debemos anhelar con vehemencia trabajo a
una gran distancia y suspirar por él... Dios no quiere que abandonéis
todo el trabajo que habéis planeado, y una vez que la gente se inicia
en él, que sea descuidado, para que marche por sí mismo y luego
resulte más difícil levantarlo que si nunca se hubiera comenzado...
Confío en que consideraréis estos asuntos sinceramente y no
os dejaréis llevar por impulsos ni sentimientos. Nuestros pastores
deben ser educados y enseñados a hacer su obra en forma más cabal.
Deben consolidar la obra y no dejarla deshacerse. Deben cuidar
especialmente los intereses que han creado, y no partir lejos para
no tener ningún interés especial después de abandonar la iglesia.
Mucho de esto se ha hecho.—
Carta 1, 1879
.
Los intereses de las almas tienen prioridad
—Durante años
se ha dado instrucción sobre este punto, señalándose la necesidad
de cultivar un interés que se ha suscitado, y no abandonarlo en
ningún caso hasta que todos se hayan decidido por la verdad, y
experimentado la conversión necesaria para el bautismo, uniéndose
a alguna iglesia, o formando una ellos mismos.
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No hay circunstancias de suficiente gravedad que justifiquen el
traslado de un pastor de un lugar donde ya hay un interés creado por
la presentación de la verdad. Aun la enfermedad y la muerte son
de menor importancia que la salvación de las almas por las cuales
Cristo hizo un sacrificio tan inmenso. Los quc sienten la importancia
de la verdad, y el valor de las almas por quienes Cristo murió, no
abandonarán un interés suscitado entre la gente, cualquiera sea el
motivo. Dirán: Dejad que los muertos entierren a sus muertos. Los
intereses del hogar, las tierras y las casas, no debieran tener el más
mínimo poder de alejarlos de sus campos de labor.
Si los pastores permiten que estas cosas temporales los desvíen
de la obra, el único camino a seguir es abandonarlo todo, no poseer
tierras ni intereses temporales que tengan una influencia tal que los
desvíe de la obra solemne para estos últimos días. Un alma es de
más valor que el mundo entero. ¿Cómo pueden los hombres que
profesan haberse dedicado a sí mismos a la obra sagrada de salvar