Página 189 - Hijas De Dios (1999)

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Matrimonio, hogar y familia
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murió después de una larga lucha con la tuberculosis, y su esposa,
que era mi hermana Harriet, se contagió y sufrió terriblemente hasta
morir. Sara y Melville, sus dos hijos mayores, también murieron de
tuberculosis. Lo mismo ocurrió con Lucy y Mary, hermanos meno-
res. Ahora quedan sólo dos hijos vivos. Esta familia sufre del peor
tipo de tuberculosis, y debiéramos cuidarnos de unir nuestros intere-
ses con aquellos cuya sangre está contaminada con este destructor
mortal.
Tan pronto como vi a Rubén, me di cuenta que ya está marcado.
No va a vivir mucho. Su cuello enmagrecido y su cabeza grande
muestran la dolorosa realidad de que su vida es corta. Y Ada, hay
algo más: hay un lado más doloroso en este asunto. A pesar de
haber tenido una vida tan débil, sólo un miembro de esta familia
tenía inclinaciones religiosas; era Sara. Lucy no se preparó para
el cielo hasta estar en su lecho de muerte; entonces clamó a Dios.
La madre de Rubén, Melisa, aunque es religiosa y ha tenido toda
la luz acerca del sábado, todavía no lo observa. Melville descuidó
la religión, como lo hace Rubén, hasta que se estaba muriendo; su
último suspiro fue una oración agonizante. Y May también esperó
para dar su corazón a Jesús cuando sus días estaban contados. Todo
esto es peor para mí que la tuberculosis; por eso no podría consentir
que haya una relación entre ustedes. Creo que es justo y correcto
que me abras tu mente acerca del noviazgo y el matrimonio, puesto
que no hay otro evento en la vida que tenga más que ver con tu
felicidad. En realidad necesitas más consejo y orientación en esto
que en cualquier otro asunto. Espero oír de ti a menudo.—
Carta 95,
1886
.
La familia en la tierra es un símbolo de la familia del cielo
El amor en el seno de la familia
—Si en el seno de nuestras fa-
milias conserváramos tierno el corazón; si se manifestara una noble
y generosa deferencia por los gustos y las opiniones de cada cual; si
la esposa buscara oportunidades de expresar su amor por su esposo
mediante actos corteses; y el marido manifestara la misma amable
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consideración hacia su esposa, los hijos participarían del mismo
espíritu. Esta influencia impregnaría todo el hogar, y ¡cuánta miseria
evitarían las familias! Los hombres no andarían recorriendo hogares