Página 211 - El Ministerio de la Bondad (1977)

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Un pedido para una obra equilibrada
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en el todo del cuerpo. La tarea de buscar a los desheredados es
importante, pero no debe llegar a ser la gran carga para nuestra
misión.—
Manuscrito 3, 1899
.
No hemos sido llamados para establecer hogares para mu-
jeres y niños abandonados
—Debo hablar claramente en cuanto a
algunas cosas que deben cuidarse. No deberíamos ocuparnos de la
obra de mantener hogares para mujeres y niños abandonados. Esa
responsabilidad debe ser llevada más bien por las familias que de-
bieran cuidar de aquellos que necesiten ayuda de esa clase.—
Carta
11, 1900
.
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El Señor no nos ha dado indicación de construir edificios para
la atención de bebés, aunque ésa sea una buena obra, pero no es la
tarea para el momento actual. Dejad que el mundo haga todo lo que
desee a ese respecto. Nuestro tiempo y nuestros medios deben ser
invertidos en una diferente línea de trabajo. Debemos llevar el último
mensaje de misericordia en la mejor forma posible para alcanzar a
aquellos que en las iglesias están hambrientos de luz y oran para
recibirla.—
Carta 232, 1899
.
Volveos a los campos que están listos para la cosecha
—Esta
obra se está convirtiendo en la más absorbente de nuestro trabajo,
pero ésta no es la orden de Dios. Esa es una labor que no tiene fin
y si se sigue llevando como en lo pasado se requerirá todo el poder
del pueblo de Dios para equilibrarla y la obra de preparar a la gente
para que permanezca firme en medio de los peligros de los últimos
días nunca se realizará.
Nuestra tarea es vestirnos la armadura y realizar una lucha agre-
siva. Los obreros no deben ser alentados para trabajar en los barrios
bajos y sucios de las ciudades, donde solamente lograrán conversos
que necesitan cuidados, y eso continuamente. Hay campos com-
pletamente listos para la cosecha, y todo el tiempo y el dinero no
deben ser consagrados para cosechar entre aquellos que por la in-
dulgencia de su apetito se han ejercitado en la corrupción. Algunos
de ellos pueden ser salvados. Y hay quienes pueden trabajar en los
lugares más bajos de la tierra sin que sus caracteres sean conta-
minados. Pero no es seguro dar esta clase de trabajo a hombres y
mujeres jóvenes para que lo hagan. El experimento resultaría caro.
De ese modo, aquellos que puedan trabajar en los
caminos
quedarían
descalificados para cualquier otra clase de trabajo. ...
[272]