Página 91 - El Ministerio de la Bondad (1977)

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La organización de la iglesia para la asistencia social
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dejad que Cristo vaya delante como vuestra vida y poder. Dejad que
esta obra penetre sin demora y la verdad será como levadura en la
tierra. Cuando tales fuerzas comiencen a trabajar en todas nuestras
iglesias, habrá un poder renovador, reformador y vigorizante, una
reforma de enérgico poder en las iglesias, porque los miembros es-
tarán haciendo la verdadera obra que Dios les ha dado para realizar.
Haced que todas nuestras iglesias sean activas, celosas y estén llenas
con el entusiasmo del Espíritu y del poder de Dios. El uso inteligente
de los medios, las capacidades y las facultades, dados a vosotros por
Dios, cuando son consagrados a su servicio, producirá resultados
en las comunidades donde os toque trabajar. Es posible que tengáis
que tener un muy pequeño comienzo en algunos lugares; pero no os
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descorazonéis. La obra se desarrollará mucho y vosotros realizaréis
la obra de un evangelista. Considerad las maneras de trabajar de
Cristo y esforzaos para obrar como él lo hizo.—
The Review and
Herald, 29 de septiembre de 1891
.
Trabajar bajo un nombre
—En toda la obra que Dios hace por
el hombre, quiere que éste coopere con él. A este fin invita el Señor
a la iglesia a tener una piedad superior, un sentido más justo del
deber, una comprensión más clara de sus obligaciones para con su
Creador. Invita a sus miembros a ser un pueblo puro, santificado y
trabajador. Y la obra caritativa es un medio de lograr esto, porque
el Espíritu Santo se comunica con todos los que prestan servicio a
Dios. ... Quiero decir: Continuad trabajando con tacto y habilidad.
Despertad a vuestros compañeros para que trabajen organizados en
algún grupo que lleve un nombre especial, a fin de cooperar en una
acción armoniosa. Conseguid que trabajen los jóvenes de uno y otro
sexo que hay en la iglesia.—
Joyas de los Testimonios 2:504, 505
.
La juventud ha de ser organizada y disciplinada para la
obra final
—Hay muchas maneras en las cuales la juventud pue-
de encontrar oportunidad para un esfuerzo útil. Al organizarse en
grupos misioneros para una obra cristiana, su cooperación eviden-
ciará una ayuda y un estímulo. ...
En esta obra final del Evangelio hay un vasto campo que ha de ser
ocupado; y, más que nunca antes, la obra consiste en alistar ayudantes
entre la gente común. Tanto los jóvenes como los mayores, serán
llamados del campo, de la viña y del taller y enviados por el Maestro
para dar su mensaje. Muchos de estos pueden haber tenido muy poca