Página 522 - El Ministerio M

Basic HTML Version

Pertenecemos a Dios
Nuestro cuerpo pertenece a Dios. Él pagó el precio de la reden-
ción por el cuerpo como también por el alma. “No sois vuestros.
Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en
vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”. “Pero
el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor
para el cuerpo”.
El Creador vigila la maquinaria humana, manteniéndola en mo-
vimiento. Si no fuera por su cuidado constante, cesarían nuestras pul-
saciones, la acción del corazón se detendría y el cerebro no desem-
peñaría su labor por más tiempo.
El cerebro es el órgano e instrumento de la mente, y controla todo
el cuerpo. Para que las otras partes del organismo estén saludables,
el cerebro debe tener salud. Y para que el cerebro tenga salud, la
sangre debe estar pura. Si por hábitos correctos de comer y beber la
sangre se mantiene pura, el cerebro se nutrirá en forma adecuada.
Es la falta de una acción armoniosa en el organismo humano
lo que ocasiona la enfermedad. La imaginación puede controlar
las otras partes del cuerpo para su propio mal. Todas las partes del
organismo deben funcionar armoniosamente. Las diferentes partes
del cuerpo, especialmente las alejadas del corazón, deben recibir
una libre circulación de la sangre. Las extremidades realizan una
actividad importante, y deben recibir una atención esmerada.
Dios es el gran Cuidador de la maquinaria humana. En el cuidado
de nuestro cuerpo debemos cooperar con él. El amor por Dios es
esencial para la vida y la salud... Para tener una salud perfecta,
nuestro corazón debe rebosar de amor, esperanza y gozo.
[388]
Quiero grabar en la mente de los médicos el hecho de que no
pueden hacer como desean con sus pensamientos y su imaginación
y a la vez estar seguros de su llamamiento. Satanás es el destructor;
Cristo es el restaurador. Anhelo que nuestros médicos comprendan
plenamente este punto. Ellos pueden salvar su alma de la muerte
por una aplicación correcta del conocimiento que han obtenido, o
518