Página 319 - El Ministerio Pastoral (1995)

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Jesús como el pastor modelo
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interesado en los demás. Si el espíritu de Cristo mora en ellos, serán
semejantes a Cristo y harán las obras de Cristo.—
Testimonies for
the Church 4:377
.
El líder-siervo
Para tener el éxito de Jesús, dirija con humildad como Je-
sús
—Jesús, el amado Salvador, ha dado a todos notables lecciones
de humildad, pero especialmente al ministro evangélico. En su hu-
millación, cuando su obra en la tierra estaba casi terminada y estaba
por volver al trono de su Padre, de donde había venido con toda la
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potestad en sus manos y con toda la gloria sobre su frente, entre
las últimas lecciones que dio a sus discípulos hubo una sobre la
importancia de la humildad. Mientras éstos contendían en cuanto a
quién sería el mayor en el reino prometido, se ciñó como siervo y
lavó los pies de aquellos que le llamaban Señor y Maestro.—
Joyas
de los Testimonios 1:517
.
Los ministros despreciados por aquellos a quienes sirven,
deben recordar que Jesús también lo fue
—Los ángeles ayudaron
a Jesús, mas su presencia no facilitó su vida ni la libró de duras luchas
y fieras tentaciones. Fue tentado en todo según nuestra semejanza,
pero sin pecado. Si los ministros, mientras están haciendo la obra que
el Maestro les ha mandado que hagan, tienen pruebas, perplejidades
y tentaciones, ¿debieran sentirse descorazonados, cuando saben que
hay Uno que ha sufrido todas estas cosas antes que ellos? ¿Debieran
perder su confianza porque sus esfuerzos no rinden los frutos que
ellos esperaban? Cristo trabajó firmemente por su propia nación;
pero sus esfuerzos fueron despreciados precisamente por los que
él vino a salvar, y mataron al que vino a darles vida.—
Testimonios
para la Iglesia 2:452
.
El ganador de almas
Cristo vino a dar un ejemplo correcto de lo que es un minis-
tro ganador de almas
—El vino para dar un ejemplo correcto de
un ministro del Evangelio. Trabajó constantemente por un objeti-
vo; todos sus poderes fueron empleados en favor de la salvación
del hombre, y cada acto de su vida llevaba ese fin. Viajaba a pie,