Página 195 - Nuestra Elevada Vocacion (1962)

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Siguiendo las pisadas de Jesús, 28 de junio
Por lo cual alzad las manos caídas y las rodillas paralizadas; y haced
derechos pasos a vuestros pies, porque lo que es cojo no salga fuera de
camino, antes sea sanado.
Hebreos 12:12, 13
.
La eficiencia del reino de Satanás radica en la unión de las fuerzas satánicas
para extender el contagio del mal; pero el Señor Jesús ha ideado un plan
mediante el cual puede obrar contra las obras de Satanás. El se propone imbuir
a los instrumentos humanos, a los súbditos de su reino, con los principios del
amor y la unidad. Deben edificarse unos a otros con un corazón santificado,
fortalecerse y extender lo que es bueno. Imitando el amor de Cristo deben
tratar con las buenas cosas del cielo. Su iglesia debe llevar su impronta y de
esta manera testificar ante el mundo que Dios ha enviado a su Hijo para ser el
Salvador del mundo. ... El amor debe estar entretejido como hilos de oro en
todas sus acciones.
Todo cristiano que sea feliz en el Señor, trabajará celosamente para llevar la
misma felicidad al corazón y a la vida del que está en necesidad y en aflicción.
Los seguidores de Cristo producirán su propia felicidad en los corazones de
otros si realizan las obras de Cristo. Difundirán una atmósfera pura y pacífica
y semejante a Cristo. Manifestarán los atributos celestiales, y producirán fruto
a la semejanza divina. ...
Es esencial que cada alma que se nombre con el nombre de Cristo, enderece
los caminos para sus pies. ¿Por qué? Para que el cojo no sea apartado del
camino. Es una cosa muy terrible darle un mal ejemplo a un alma y conducirla
en una conducta torcida por los senderos en que vosotros podéis andar. ...
No importa que veáis hacer a los otros lo que vuestro juicio os convenza de
que es una cosa impropia de un cristiano; procurad no hacer nunca lo mismo
vosotros. ... Todo el tiempo que permanezcáis siguiendo los pasos de Jesús,
andaréis con seguridad. ...
Debemos mirar las faltas de los demás, no para condenarlos, sino para
restaurarlos y sanarlos. Velad en oración, seguid hacia adelante y hacia arriba,
obteniendo cada vez más del Espíritu de Jesús, y sembrando lo mismo junto a
todas las aguas.—
Carta 89, 1894
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