Página 45 - El otro Poder (1996)

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Capítulo 8—Palabras de precaución
Que la verdad corte
—Cristo dijo a sus discípulos: “He aquí,
yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes
como serpientes, y sencillos como palomas”.
Mateo 10:16
.
Los ataques de Satanás contra los defensores de la verdad se
volverán más acerbos y resueltos a medida que se acerque el fin
del tiempo. Así como en la época de Cristo los sumos sacerdotes y
príncipes incitaron a la gente contra él, también hoy los dirigentes
religiosos excitan oposición y prejuicios contra la verdad para este
tiempo. La gente será inducida a cometer actos de violencia y oposi-
ción en los que nunca habría pensado si no hubiera estado llena de
la animosidad de los profesos cristianos contra la verdad.
¿Qué conducta deben seguir los defensores de la verdad? Ellos
poseen la inalterable y eterna Palabra de Dios y deben revelar que
tienen la verdad tal cual es en Jesús. Sus palabras no deberían ser
ásperas ni mordaces. En su presentación de la verdad deben ma-
nifestar el amor, la mansedumbre y la bondad de Cristo. Déjese
que la verdad corte; la Palabra de Dios es como espada aguda de
dos filos y penetrará hasta el corazón. Los que saben que poseen la
verdad no deben, por el empleo de expresiones duras y severas, dar
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a Satanás oportunidad de interpretar falsamente el espíritu con que
están animados.
No acusemos a nadie
—Como pueblo, debemos manifestar el
mismo espíritu que tuvo el Redentor del mundo. Mientras disputaba
con Satanás acerca del cuerpo de Moisés, Cristo “no se atrevió a
proferir juicio de maldición contra él”.
Judas 9
. Resistió toda provo-
cación a hacerlo y Satanás se chasqueó porque no pudo despertar
en Cristo un espíritu de represalia. Satanás estaba listo para dar una
falsa interpretación a cuanto Jesús hiciera. El Salvador no quiso
darle ocasión; ni siquiera una sombra de excusa. No quiso desviarse
de su curso recto de verdad para seguir los extravíos, las vueltas y
las prevaricaciones de Satanás.
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