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Capítulo 19—Las actitudes en la oración
Apropiadas para la oración pública
He recibido cartas en las que se me preguntaba acerca de la
actitud que debía adoptar una persona que ofrecía una oración al
Soberano del universo. ¿De dónde han sacado nuestros hermanos
la idea de que deben permanecer de pie mientras oran a Dios? A
uno que se había educado por cinco años en Battle Creek se le
pidió que guiara en oración [a la congregación] antes de que la Hna.
White hablara al pueblo. Pero al verlo permanecer de pie cuando
sus labios estaban por abrirse para orar a Dios, experimenté la viva
necesidad de reprocharlo directamente. Lo llamé por su nombre y le
dije: “Arrodíllese”. Esta es siempre la posición correcta...
La actitud debida cuando se ora a Dios consiste en arrodillarse.
Se requirió este acto de culto de los tres hebreos cautivos en Ba-
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bilonia... Pero ese acto constituía un homenaje que debe rendirse
únicamente a Dios, Soberano del mundo y Gobernante del universo;
y los tres hebreos rehusaron tributar ese honor a ningún ídolo, aun-
que estuviera hecho de oro puro. Al hacerlo así, se habrían estado
postrando en realidad ante el rey de Babilonia. Al rehusar hacer lo
que el rey había ordenado, sufrieron el castigo y fueron arrojados al
horno de fuego ardiendo. Pero Cristo vino en persona y anduvo con
ellos en medio del fuego, y no recibieron daño.
Tanto en el culto público como en el privado, nuestro deber con-
siste en arrodillarnos delante de Dios cuando le ofrecemos nuestras
peticiones. Este acto muestra nuestra dependencia de él...
“¿Dónde obtuvo su educación el Hno. H?” En Battle Creek. ¿Es
posible que a pesar de toda la luz que Dios ha dado a su pueblo
acerca del tema de la reverencia, los ministros, los directores y los
profesores de nuestros colegios, por precepto y ejemplo, enseñen a
los jóvenes a permanecer erguidos durante la devoción tal como lo
hacían los fariseos? ¿Debemos considerar esto como una señal de
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