Página 53 - Testimonios Acerca de Conducta Sexual, Adulterio y Divorcio (1993)

Basic HTML Version

Consejos a Walter y Laura
49
se consideran los votos matrimoniales. Nos estamos acercando al
juicio. Le ruego que considere su posición cuidadosa y honesta-
mente. Es posible que luego de una mayor familiaridad surja alguna
desaprobación de su parte por los modos y maneras de conducirse de
su esposo. ¿Acaso no experimenta lo mismo mucha gente luego de
pasadas las novedades del matrimonio? Pero, cuando Ud. hizo votos
delante de Dios y los santos ángeles, sabía bien que ambos no eran
perfectos. Con todo, esto no es excusa para romper el compromiso
matrimonial. Se necesita educar la mente y el corazón para tolerarse
uno al otro, para ser bondadoso uno con el otro, y no permitir que se
introduzca la desconfianza y la aversión.
Resurrección de un amor muerto
—La amo, hermana mía, y
no me agradaría que Ud. arruinara su propia felicidad y la de su
esposo. Quienes la instruyeron para que hiciera lo que ha hecho,
habrían obrado mejor si hubieran escudriñado sus propios corazones.
Cuando Ud. recurra más a su propia voluntad para ayudarse, y actúe
concienzudamente en el temor de Dios, entonces el amor que Ud.
[63]
considera muerto experimentará una resurrección, a menos que dejen
actuar la mala naturaleza uno contra el otro, y las peores cualidades
del corazón humano. La fuente del amor será acrecentada día a día
y con el tiempo excluirá todas las amarguras y los chascos.
Ud. sabe muy bien que tiene sentimientos bondadosos hacia
su esposo, porque es su esposo y porque él la quiere con todo su
corazón. Su amor sería de mucho valor para él, como una luz, una
inspiración en su vida. Su esposo apreciará su amor, lo valorará, y
éste ejercerá en su vida una influencia modificadora, elevadora. Es
posible que Ud. alimente fantasías, ideas y caprichos a los que no
podrá renunciar de una vez, y que su esposo tenga que sobrellevarla
con humildad y paciencia. Pero Ud. posee rasgos nobles de carácter
que la ayudarán si no los desprecia ni los somete a abusos.
Necesidad de paciencia
—Le digo que Ud. no puede romper el
compromiso matrimonial y conservar su inocencia delante de Dios.
Una sus intereses a los de su esposo. Amelo, sobrelleve las cosas
junto a él y trabaje con él. Ruégueles a los malos consejeros que se
aparten de Ud. El caso ahora está entre Ud., su esposo y Dios. Es
el orgullo lo que le cierra los ojos para que no descubra justicia y
rectitud en la fidelidad a su esposo. Adhiérase fielmente a sus votos
matrimoniales porque Ud. es de corazón recto; acaso, ¿lamentará