Página 141 - La Verdad acerca de los Angeles (1997)

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Capítulo 15—Los ángeles y los demonios durante el
ministerio de Cristo
La posesión demoníaca en los días de Cristo
El período del ministerio personal de Cristo entre los hombres
fue el tiempo de mayor actividad para las fuerzas del reino de las
tinieblas. Durante siglos, Satanás y sus malos ángeles habían procu-
rado dominar los cuerpos y las almas de los hombres, imponiéndoles
el pecado y el sufrimiento.—
El Deseado de Todas las Gentes, 222
.
[Cuando Cristo comenzó su ministerio] el engaño del pecado
había llegado a su culminación. Habían sido puestos en operación
todos los medios de depravar las almas de los hombres... Los agentes
satánicos estaban incorporados con los hombres. Los cuerpos de los
seres humanos, hechos para ser morada de Dios, habían llegado a ser
habitación de demonios. Los sentidos, los nervios, las pasiones, los
órganos de los hombres, eran movidos por agentes sobrenaturales
en la complacencia de la concupiscencia más vil. La misma estampa
de los demonios estaba grabada en los rostros de los hombres, que
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reflejaban la expresión de las legiones del mal que los poseían...
Satanás se estaba regocijando de que había logrado degradar la
imagen de Dios en la humanidad. Entonces vino Jesús a restaurar en
el hombre la imagen de su Hacedor... Vino para expulsar a los de-
monios que habían dominado la voluntad. Vino para levantarnos del
polvo, para rehacer según el modelo divino el carácter que había sido
mancillado, para hermosearlo con su propia gloria.—
El Deseado de
Todas las Gentes, 27-28
.
En el Nuevo Testamento se establece claramente que los hombres
podían ser poseídos por los demonios. Las personas así afligidas
no sufrían simplemente de una enfermedad producida por causas
naturales. Cristo sabía perfectamente con quién estaba tratando y
reconocía la presencia directa de los malos espíritus.—
The Spirit of
Prophecy 4:332
.
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