Página 184 - Joyas de los Testimonios 1 (1971)

Basic HTML Version

180
Joyas de los Testimonios 1
Las carnes, la leche y el azúcar
Ingeridas como alimento las carnes perjudican a la sangre. Al
cocinar carnes con muchos condimentos, y al comerlas con pasteles
y tortas suculentas, se obtiene sangre de mala calidad. El organismo
está demasiado recargado para asimilar esa clase de alimentos. Los
pasteles de carne y los encurtidos, que nunca debieran hallar cabida
en un estómago humano, proporcionarán una sangre de pésima cali-
dad. Y un alimento de mala clase, cocinado en forma impropia y en
cantidad insuficiente, no puede formar buena sangre. Los alimentos
suculentos a base de carne y un régimen empobrecido producirán
los mismos resultados.
Acerca de la leche y el azúcar, diré lo siguiente: Conozco perso-
nas que se han asustado por la reforma pro salud, y han dicho que
no querían saber nada de ella, porque hablaba contra el uso copio-
so de estas cosas. Los cambios deben hacerse con gran cuidado;
y debemos obrar cautelosa y sabiamente. Necesitamos seguir una
conducta que nos recomiende a los hombres y mujeres inteligentes
del país. Las grandes cantidades de leche y azúcar ingeridas juntas
son perjudiciales. Comunican impurezas al organismo. Los animales
de los cuales se obtiene la leche no son siempre sanos. Pueden su-
frir enfermedades. Una vaca puede estar aparentemente sana por la
mañana y morir antes de la noche. En tal caso estaba enferma por la
mañana, y su leche también; pero no lo sabíais. La creación animal
está llena de enfermedades, y las carnes también. Si pudiésemos
saber que los animales estaban en perfecta salud, yo recomendaría a
la gente que comiese carne antes que grandes cantidades de leche
y azúcar. No les haría el daño que les hacen estas últimas cosas.
[190]
El azúcar recarga el organismo y estorba el trabajo de la máquina
viviente. ...
Con frecuencia me siento a las mesas de los hermanos y veo que
usan grandes cantidades de leche y azúcar. Estas recargan el orga-
nismo, irritan los órganos digestivos y afectan el cerebro. Cualquier
cosa que estorba el movimiento activo del organismo, afecta muy
directamente al cerebro. Y por la luz que me ha sido dada, sé que el
azúcar, cuando se usa copiosamente, es más perjudicial que la carne.
Estos cambios deben hacerse cautelosamente, y el tema debe ser