Página 31 - Joyas de los Testimonios 1 (1971)

Basic HTML Version

Prepárate para encontrarte con tu Dios
27
parte y pagarán caro esa actitud. Será una muerte horrible, porque
habrán de sufrir la agonía que Cristo soportó en la cruz para obtener
la redención que ellos han rehusado. Y se darán cuenta de lo que
han perdido: la vida eterna y la herencia inmortal. El gran sacrificio
que fué hecho para salvar las almas, nos revela su valor. Cuando el
alma preciosa se perdió, se perdió para siempre.
El ángel con la balanza
Vi a un ángel de pie con una balanza en la mano, que pesaba
los pensamientos y el interés del pueblo de Dios, especialmente de
los jóvenes. En un platillo estaban los pensamientos e intereses que
tendían hacia el cielo; en el otro se hallaban los pensamientos e
intereses terrenales. En este platillo se arrojaba toda la lectura de
cuentos, los pensamientos dedicados a los vestidos, la ostentación, la
vanidad y el orgullo, etc. ¡Oh, cuán solemne momento! Los ángeles
de Dios, de pie, pesan con balanza los pensamientos de los que
profesan ser hijos de Dios, de aquellos que aseveran haber muerto al
mundo y estar vivos para Dios. El platillo lleno de los pensamientos
terrenales, la vanidad y el orgullo, bajaba rápidamente a pesar de
que se sacaba pesa tras pesa de la balanza. El que contenía los
pensamientos e intereses referentes al cielo, subía mientras que él
otro bajaba. ¡Qué liviano era! Puedo relatar esto como lo vi, pero
nunca podré producir la solemne y vívida impresión que se grabó en
mi mente, al ver al ángel que tenía la balanza donde se pesaban los
pensamientos e intereses del pueblo de Dios. Dijo el ángel: “¿Pueden
los tales entrar en el cielo? No, no, nunca. Diles que la esperanza que
ahora poseen es vana, y que a menos que se arrepientan prestamente,
[26]
y obtengan la salvación, perecerán.”
Una forma de piedad no salvará a nadie. Todos deben tener una
experiencia profunda y viva. Esto es lo único que los salvará en el
tiempo de angustia. Entonces será probada su obra para ver de qué
clase es; si es de oro, plata y piedras preciosas, serán escondidos
como en lo secreto del pabellón de Jehová. Pero si su obra es de
madera, paja y hojarasca, nada podrá protegerlos del fuego de la ira
de Jehová.
Tanto los jóvenes como los de más edad, tendrán que dar razón
de su esperanza; pero sus mentes destinadas por Dios a cosas mejo-