Página 364 - Testimonios para la Iglesia, Tomo 2 (1996)

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Testimonios para la Iglesia, Tomo 2
estima. Si este es su sentir, procederán de tal modo que acreditarán
la verdad por la que abogan ante el buen juicio de hombres y mujeres
sinceros y razonables. Estos se verán obligados a reconocer que la
reforma pro salud es coherente.
Se me mostró el modo como B se comporta con su propia fa-
milia. Ha sido severo y dictatorial. Adoptó la reforma pro salud
según la concepción del hermano C y, como él, se enroló en una
posición extrema; y al no tener una mente equilibrada ha cometido
errores cuyos resultados no los borrará el tiempo. Ayudado por ideas
extraídas de libros, comenzó a promover la teoría propiciada por
el hermano C y, como él, se propuso alcanzar todas las metas que
había concebido. Hizo que su familia se ajustara a sus rígidas reglas,
pero fracasó en controlar sus propias tendencias animales. No pudo
lograr mantenerse dentro de las normas, y controlar su cuerpo. Si
hubiera tenido un conocimiento correcto del sistema de la reforma
pro salud hubiera sabido que su esposa no estaba en condiciones
de dar a luz a niños sanos. Sus propias pasiones incontroladas lo
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habían dominado sin permitirle darse cuenta de las consecuencias
de su proceder.
Antes del nacimiento de sus hijos no trató a su esposa como
debiera tratarse a una mujer en su estado. Le aplicó sus rígidas
reglas de acuerdo con las ideas del hermano C, lo que llegó a ser
muy perjudicial para ella. No le brindaba la calidad ni la cantidad
de alimento necesario para nutrir dos vidas en vez de una. Otra vida
dependía de ella, y su organismo no recibía el alimento nutritivo
y saludable necesario para mantenerla fuerte. Eran insuficientes la
cantidad y la calidad. Su organismo requería cambios, una variedad y
calidad de alimento más nutritivo. Sus hijos nacieron con un sistema
digestivo debilitado y una sangre empobrecida. La comida que la
madre se veía obligada a recibir no proveía sangre de buena calidad,
y por consiguiente dio a luz a niños llenos de humores.
El modo de actuar de este esposo, el padre de estos niños, me-
rece la más severa censura. Su esposa sufría por falta de alimento
saludable y nutritivo. No tenía suficiente alimento ni vestidos como
para sentirse cómoda. Para ella era mortificante soportar una carga
tal. El llegó a ser su dios, su conciencia y su voluntad. Hay tempe-
ramentos que se rebelan en contra de una autoridad que consideran
ilegítima. No se dejan controlar de tal modo. Se sienten agobiados