Página 439 - Testimonios para la Iglesia, Tomo 6 (2004)

Basic HTML Version

La ayuda a nuestras escuelas
435
bendiciones. Éste es un medio para avanzar su obra. Mirando a Jesús,
no sólo como nuestro Ejemplo, sino como el Autor y Consumador
de nuestra fe, avancemos, confiando que él suplirá la fuerza para que
cada uno pueda cumplir con su deber.
Se requerirá mucho esfuerzo concienzudo de quienes llevan la
carga de esta obra; porque deben darse instrucciones correctas para
que pueda mantenerse ante los obreros un sentido de la importancia
de la obra; y para que todos puedan abrigar el espíritu de abnegación
y sacrificio ejemplificado en la vida de nuestro Redentor. Cristo hizo
sacrificios a cada paso, sacrificios que ninguno de sus seguidores
jamás puede hacer. Se nos requiere abnegación en este trabajo;
en medio de todas las cosas desagradables que ocurran, debemos
considerar que estamos en yugo con Cristo, que participamos de su
espíritu de bondad, tolerancia y renunciación. Este espíritu abrirá el
camino ante nosotros y nos dará la victoria porque Cristo es nuestra
recomendación a la gente.
La obra en todos los países
En todos los países, nuestro pueblo debiera emprender el trabajo
de auxiliar a las escuelas de la organización. El proyecto lo podrán
[471]
iniciar nuestras iglesias en Australia. Nuestra escuela allí está en
necesidad de ayuda, y si nuestro pueblo emprende el trabajo en
forma unida, puede hacer mucho para levantar el peso de la deuda;
pueden animar los corazones de quienes trabajan para afirmar las
agencias del Señor; y pueden ayudar a extender su influencia de
bendiciones a tierras paganas lejanas y a las islas del mar.
Confiamos en que nuestra casa publicadora en Australia actuará
con generosidad en la publicación de
Palabras de vida del gran
Maestro
. El Señor ha bendecido grandemente a esta institución, por
lo que debiera presentarle una ofrenda de gratitud y no hacer una
donación restringida para liberar al colegio de deudas. Tenemos la
seguridad de que emprenderá el trabajo y hará su parte noblemente.
Y esta cooperación con Dios resultará para la casa publicadora
australiana, una bendición tan grande como lo ha sido para nuestras
instituciones en los Estados Unidos.
Mis hermanos en Australia, avancen en este trabajo. “Es, pues,
la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se