Página 442 - El Evangelismo (1994)

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El Evangelismo
establecer unas pocas instituciones de tamaño descomunal, porque
en esa forma sería imposible dar a los pacientes los mensajes que
les proporcionarán salud al alma. Hay que establecer sanatorios
pequeños en muchos lugares.—
Medical Ministry, 327 (1905)
.
Hay que hacer atractivo el Evangelio
—Los que se vinculan
con nuestros sanatorios deben ser educadores. Deben hacer atractivo
el Evangelio mediante palabras agradables y obras bondadosas.
Como seguidores de Cristo, debieran procurar causar la impresión
más favorable con la religión que profesan e inspirar pensamientos
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nobles. Algunos serán afectados por la influencia de ellos en el
tiempo presente y en la eternidad.
Podemos obtener las victorias más preciosas en la obra de ayudar
a otros. Debiéramos dedicarnos con celo incansable, con diligente
fidelidad, con abnegación y con paciencia a la obra de ayudar a
los que necesitan mejorar. Las palabras bondadosas y estimulantes
realizarán maravillas. Hay muchos que se mostrarán dispuestos a
mejorar si se realiza un esfuerzo constante y gozoso en favor de ellos,
sin criticarlos ni reprenderlos. Cuanto menos critiquemos a otros,
tanto mayor será la influencia benéfica que ejerceremos sobre ellos.
En el caso de muchos, las amonestaciones frecuentes y categóricas
les causarán más daño que beneficio. Tratemos a todos con una
bondad como la que Cristo manifestó.—
Medical Ministry, 208, 209
(1905)
.
El gran objetivo
—La conversión de las almas es el único gran
objetivo que ha de procurarse en nuestras instituciones médicas.
Para ese propósito fueron establecidas estas instituciones. El enfer-
mo y el afligido, al venir a nuestros sanatorios, se ponen al alcance
de los obreros evangélicos que trabajan por ellos. ¡Oh, qué precio-
sas oportunidades se nos ofrecen así de sembrar la semilla de la
verdad!—
Carta 213, 1902
.
Hay que presentar el mensaje juiciosamente
—Sea la atmós-
fera espiritual de estas instituciones de tal naturaleza, que hombres
y mujeres que llegan a ellas para recibir tratamiento para sus cuer-
pos enfermos, aprendan la lección que les enseña que sus almas
enfermas necesitan curación...
Allí pueden presentarse charlas sencillas para mostrar a los en-
fermos cuál es su única esperanza para la salvación del alma. Las
reuniones religiosas deben ser cortas y al punto, y resultarán una