Página 443 - El Evangelismo (1994)

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La evangelización y la obra médica
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bendición para los oyentes. La palabra de Aquel que fundó el mundo
en seis días y que en el séptimo “cesó y reposó”, debiera presentarse
con eficacia ante la mente...
Hay que colocar publicaciones que contengan las verdades pre-
ciosas del Evangelio en las habitaciones de los pacientes o en los
lugares donde tengan acceso fácil a ellas. En cada sanatorio debiera
haber una biblioteca con libros que contengan la luz del Evangelio.
Hay que hacer planes juiciosos para que los pacientes tengan acceso
constante al material de lectura que contiene la luz de la verdad
presente...
Sean nuestros sanatorios lo que deben ser: hogares donde se ad-
ministre curación a las almas enfermas. Y esto será cuando los obre-
ros tengan una relación viviente con el Gran Sanador.—
Manuscrito
5, 1908
.
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Obreros que puedan prestar ayuda espiritual
—En nuestros
sanatorios, más que en cualquier otra parte del mundo, necesitamos
médicos profundamente convertidos y obreros prudentes, hombres y
mujeres que no importunen a los enfermos con sus ideas peculiares,
sino que presenten las verdades de la Palabra de Dios en una forma
que consuele, anime y bendiga a los pacientes. Nuestros sanatorios
han sido establecidos para que lleven a cabo esta obra, para que pre-
senten correctamente las verdades de la Palabra de Dios y conduzcan
la mente de todos hacia Cristo.
Sean cortos los servicios religiosos celebrados cada día, pero
tengan un carácter educativo. Presentad la Biblia y su Autor, el Dios
del cielo y de la tierra, y a Cristo su Hijo, el Gran Don de Dios
al mundo. Decid a los pacientes cómo el Salvador vino al mundo
para revelar el amor de Dios hacia los hombres. Presentad ante
ellos su gran sacrificio realizado al venir a vivir y morir a esta tierra.
Proclamad que por medio de la fe en Cristo cada ser humano pecador
puede llegar a ser participante de la naturaleza divina y aprender a
colaborar con Dios en la obra de salvación.—
Medical Ministry, 208
(1909)
.
Eliminando el prejuicio
—Las instrucciones dadas a los pacien-
tes en nuestros sanatorios no deben presentarse bajo la forma de
leyes que tienen que obedecerse. Estas palabras fueron pronunciadas:
“Todo lo que puede hacerse debe hacerse para llevar a los enfermos
y afligidos hacia el camino de la verdad y la justicia. La obra médica