Página 479 - El Evangelismo (1994)

Basic HTML Version

La obra en favor de ciertas clases especiales
475
antes en cualquier reunión en Norteamérica o en cualquier otro país.
Después de los días feriados, con todas sus diversiones excitantes,
hemos tenido en los días de semana hasta mil doscientas personas
en la carpa, gente fervorosa e inteligente. Muchos hijos de los no
creyentes vienen también. El último domingo había alrededor de
cuatrocientas personas que asistieron a la reunión de los niños. Estas
reuniones se encuentran bajo la dirección de la hermana—-. Ella
tiene los niños arreglados en clases bajo maestros ya señalados, a
los cuales instruye y ayuda en su trabajo. Se siguen los métodos del
jardín de infantes hasta donde es posible...
El dinero usado en los coches evangélicos habría sido mucho
mejor invertido en alguna cosa sólida y permanente. Es cierto que
los coches evangélicos realizarán algún bien. Pero he visto que ha-
bría chascos en cuanto a los resultados finales. En contraste con
esto, me fue presentada otra obra. Las carpas eran llevadas a dis-
tintos lugares en diversas épocas propicias del año. Se realizaban
congresos en muchas localidades. Estos eran dirigidos por hombres
hábiles y temerosos de Dios, ayudados por colaboradores capaces.
Se realizaban reuniones para niños y reuniones de reavivamiento,
para inducir a la gente a decidirse en favor de la verdad...
En este congreso se realizó’ precisamente la clase de obra que
debiera haberse hecho. Las reuniones para los niños, o el jardín de
infantes bíblico, han hecho una buena obra. Las lecciones dadas son
repetidas por los niños en sus hogares, y las madres muestran interés
al preparar a los niños pulcramente para la escuela. La mayor parte
son hijos de padres que no militan en nuestra fe. Las simientes de la
verdad bíblica han sido echadas en el terreno del corazón. No es un
trabajo fácil, pero está haciendo bien. Se están haciendo impresiones
en los corazones de los padres y de los hijos. El bien que estas
reuniones han hecho lo revelará el gran día de Dios. Es éste un gran
campo para cultivar. Hágase esta obra. ¿Dónde pueden emplearse
mejor los talentos? Estos obreros están sembrando para obtener una
cosecha... Hombres, mujeres y niños están ansiosos de saber lo que
deben hacer para heredar la vida eterna.—
Carta 2, 1899
.
[425]
Lecciones de la naturaleza
—Las reuniones para los niños se
celebraban dos veces por día. Después de la lección de la mañana
en los días agradables, los maestros y los niños realizaban una larga
caminata, y durante la misma, a orillas del río, o en los campos