Página 128 - Hijas de Dios (2008)

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Hijas de Dios
paso. Trabajad por el bien de vuestras propias almas y por el bien de
otros.—
The Youth’s Instructor, 16 de julio de 1903
.
Apoyad la temperancia
—La cuestión de la temperancia debe
recibir un decidido apoyo por parte del pueblo de Dios. La intem-
perancia intenta tomar la delantera, y la indulgencia propia se está
incrementando; por eso son tan necesarias las publicaciones que
tratan acerca de la reforma en la salud. Esta literatura es la mano
ayudadora del evangelio para llevar a las almas a investigar la Biblia
y para entender mejor la verdad. La nota de amonestación contra el
gran mal de la intemperancia debe oírse, y para ello todo observador
del sábado debiera estudiar y practicar la instrucción contenida en
nuestros libros y revistas sobre salud. Más que esto: debieran ha-
cerse esfuerzos fervorosos para circular esta publicaciones entre los
vecinos.—
Pacific Union Recorder, 20 de noviembre de 1902
.
Nuestra relación con la unión de mujeres por la temperancia
cristiana
Elena G. de White apreciaba grandemente la labor de esta
organización de mujeres en pro de la temperancia. Siempre
favorecía la cooperación de nuestros obreros con esta digna causa.
Este principio de cooperación puede aplicarse también a otras
organizaciones con fines humanitarios
.
Podemos unirnos a otras damas en el trabajo de temperan-
cia
—La Unión de Mujeres por la Temperancia Cristiana es una
organización a la que podemos unirnos de corazón para la promo-
ción de los principios de temperancia. Se me ha dado luz en cuanto
a que no debemos aislarnos de ellas sino que, sin sacrificar ningún
principio de nuestra parte, debemos unirnos con ellas tanto como sea
posible para trabajar por las reformas en el ámbito de la temperancia.
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Y con seguridad podemos hacerlo en el asunto del cierre definitivo
de las cantinas.—
The Review and Herald, 18 de junio de 1908
.
Trabajar con la Unión de Mujeres por la Temperancia Cris-
tiana
—En este tiempo debemos mostrar un decidido interés por
el trabajo de la Unión de Mujeres por la Temperancia Cristiana.
Nadie que quiera tener una parte en la obra de Dios puede perder
interés en los grandes objetivos de esta organización en el área de