Página 119 - El Ministerio Pastoral (1995)

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Las relaciones dentro de la iglesia
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en su actitud. Mostrad que vosotros no manejáis tales armas.—
Testimonios para los Ministros, 248
.
El período de servicio
Algunos ministros necesitan mudarse antes que sus defectos
de carácter causen que la gente pierda la confianza
—Cuando us-
ted, Hno. F, primero comienza su labor en algún lugar, generalmente
goza de la confianza de la gente; pero después de ser conocido más a
fondo, sus defectos de carácter llegan a ser tan notorios que muchos
pierden la confianza en su fidelidad. Así pues, recaen las censuras
sobre todos los ministros de la denominación. Una estadía corta
en un lugar no lastimaría su reputación. Mientras está ocupado en
su trabajo con empeño, presionado por influencias opositoras, su
mente se absorbe en el trabajo que está desempeñando, y usted no
tiene ni el tiempo ni la oportunidad para pensar y reflexionar en sí
mismo. Pero cuando ha terminado el trabajo, y comienza a pensar
en sí mismo, como suele suceder, comienza a mimarse, a tornarse
infantil, cortante, e irascible, y así daña grandemente la obra de Dios.
Usted manifiesta este mismo espíritu en la iglesia, y así su influen-
cia es tremendamente dañada en la comunidad, en algunos casos
irremediablemente. Usted ha exhibido frecuentemente un espíritu
infantil de contienda, aún al trabajar por la conversión de las almas
a la verdad; y las impresiones hechas han sido terribles en aquellos
que fueron testigos. Ahora, una de dos cosas debe hacerse: o es usted
un hombre consagrado en su hogar, con su familia, y en la iglesia,
siendo tierno y paciente en todo momento, o no debe establecerse
en una iglesia; pues sus defectos se harán notorios, y el Redentor a
quien profesa amar y servir será deshonrado.—
Testimonies for the
Church 4:344
.
Si los ministros quedan mucho tiempo en una iglesia, la gen-
te aprende a fijar la vista en ellos en vez de en Dios
—Me ha sido
mostrado que los predicadores no deben ser retenidos en el mismo
distrito año tras año, y que no debe presidir el mismo hombre durante
largo tiempo en una asociación. Un cambio de dones es para bien de
nuestras asociaciones e iglesias.
A veces los predicadores no se han sentido dispuestos a cambiar
de campo de labor; pero si entendiesen todas las razones que hay