Página 15 - Testimonios para los Ministros (1979)

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Marco histórico
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esa ocasión hacia los consejos del espíritu de profecía. En algunos
casos esas actitudes no eran las mejores. Durante la mayor parte de
ese tiempo Elena de White estaba en Australia trabajando para esta-
blecer la obra en ese territorio nuevo, y dirigiendo a los hermanos
en la fundación de un colegio y un sanatorio.
Este libro lleva como título
Testimonios para los Ministros
. No
está dedicado fundamentalmente a dar instrucción respecto a cómo
debe llevarse a cabo la obra del ministro, como es el caso de
Obreros
Evangélicos
. Contiene, en cambio, mensajes de amonestación, ad-
vertencia, reprensión y consejo para los ministros de la iglesia, y en
él se da atención especial a los peligros que acechan especialmente
a los hombres que ocupan cargos de responsabilidad. Algunas de las
reprensiones son enérgicas, pero se da la seguridad de que Dios en
su disciplina “reprueba, reprende, castiga; pero lo hace solamente
para poder restaurar” (pág. 23).
Las reprensiones y los consejos dirigidos a los ministros, y espe-
cialmente a los administradores, no fueron publicados inicialmente
por Elena G. de White, sino por el presidente de la Asociación Ge-
neral, y más tarde por la Junta Directiva de la Asociación General.
La mayor parte de estos mensajes fueron dirigidos originalmente
al presidente de la Asociación General, el pastor O. A. Olsen, y
a sus colaboradores en la obra administrativa, particularmente en
Battle Creek. El y su junta imprimieron estos folletos para que sus
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colegas en el ministerio y la administración pudieran recibir el bene-
ficio de las reprensiones que señalaban errores, y los consejos y las
expresiones de ánimo relacionados con esas reprensiones.
Un repaso de hechos históricos significativos
Al repasar ciertas situaciones producidas en el curso de la histo-
ria de nuestra iglesia y que constituyen el motivo de los mensajes
escritos por la Hna. White en la década comenzada en 1890, des-
cubrimos ciertos hechos que nos permiten comprender mejor esos
mensajes. Volvamos hacia atrás las páginas de la historia y conside-
remos algunos acontecimientos importantes de ella.
Desde el mismo principio, los adventistas observadores del sá-
bado se caracterizaron por su anhelo de comprender la voluntad de
Dios y andar en sus caminos. En su espera de lo venida del Señor a