Página 183 - La Temperancia (1976)

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La influencia prenatal
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a él en busca de fortaleza y gracia, y no irá en vano.—
The Signs of
the Times, 13 de septiembre de 1910
.
Mensaje de Dios para cada madre
—En las Escrituras se ex-
plica el cuidado con que la madre debe vigilar sus propios hábitos
de vida. Cuando el Señor quiso suscitarse a Sansón por libertador de
Israel, “el ángel de Jehová” apareció a la madre y le dio instrucciones
especiales respecto a sus hábitos de vida y a cómo debía tratar a su
hijo. “No bebas—le dijo—vino, ni sidra, ni comas cosa inmunda”.
Jueces 13:13, 7
.
Muchos padres creen que el efecto de las influencias prenatales
es cosa de poca monta; pero el Cielo no las considera así. El mensaje
enviado por un ángel de Dios y reiterado en forma solemnísima
merece que le prestemos la mayor atención.
Al hablar a la madre hebrea, Dios se dirige a todas las madres
de todos los tiempos. “Ha de guardar—dijo el ángel—todo lo que
le mandé”. El bienestar del niño dependerá de los hábitos de la
madre. Ella tiene, pues, que someter sus apetitos y sus pasiones al
dominio de los buenos principios. Hay algo que ella debe rehuir,
algo contra lo cual debe luchar si quiere cumplir el propósito que
Dios tiene para con ella al darle un hijo. Si, antes del nacimiento
de éste, la madre procura complacerse a sí misma, si es egoísta,
impaciente e imperiosa, estos rasgos de carácter se reflejarán en
el temperamento del niño. Así se explica que muchos hijos hayan
recibido por herencia tendencias al mal que son casi irresistibles.
Pero si la madre se atiene invariablemente a principios rectos,
si es templada y abnegada, bondadosa, apacible y altruista, puede
transmitir a su hijo estos mismos preciosos rasgos de carácter. Muy
terminante fue la prohibición impuesta a la madre de Sansón respecto
al vino. Cada gota de bebida alcohólica que la madre toma para
halagar al paladar compromete la salud física, intelectual y moral de
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su hijo, y es un pecado positivo contra su Creador.—
El Ministerio
de Curación, 288, 289
.
Responsables del bienestar de las generaciones futuras
—Si
las mujeres de las generaciones pasadas hubieran sido impulsadas
siempre por motivos elevados, teniendo en cuenta que las futuras ge-
neraciones serían ennoblecidas o degradadas por su curso de acción,
habrían llegado a la firme conclusión de que no unirían los intereses
de su vida con hombres que fomentaran apetitos antinaturales por