Página 200 - La Temperancia (1976)

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La Temperancia
virilidad. El que venciere será honrado, y su nombre no será borrado
del libro de vida.—
Christian Temperance and Bible Hygiene, 37
.
En nuestras grandes ciudades hay cantinas a la mano derecha y
a la izquierda que tientan a los transeúntes a complacer un apetito el
cual, una vez establecido, es sumamente difícil de vencer. Los jóve-
nes debieran ser enseñados a nunca tocar tabaco o bebida embria-
gante. El alcohol roba a los hombres su facultad de raciocinio.—
The
Review and Herald, 15 de junio de 1905
.
Nadab y Abiú habían formado el hábito de beber
Cualquier cosa que menoscabe la fuerza física, debilita la inteli-
gencia y la hace menos clara para discernir entre el bien y el mal
y entre lo justo y lo injusto. Este principio está ilustrado en el caso
de Nadab y Abiú. Dios les encomendó la ejecución de la obra más
sagrada, permitiéndoles que se acercasen a él en el cumplimiento
del servicio que les había señalado; pero ellos tenían la costumbre
de tomar vino y emprendieron el servicio sagrado del santuario con
la mente confusa. ... “y salió fuego de delante de Jehová que los
quemó, y murieron delante de Jehová”.—
La Educación Cristiana,
295
.
Una advertencia a los padres y los jóvenes
—Padres e hijos
debieran ser amonestados por la historia de Nadab y Abiú. La com-
placencia del apetito pervirtió la facultad de raciocinio, y condujo al
quebrantamiento de un mandamiento expreso, lo cual trajo el juicio
de Dios sobre ellos. Aun cuando los hijos pueden no haber tenido la
debida instrucción, y sus caracteres no hayan sido moldeados apro-
piadamente, Dios se propone relacionarlos consigo mismo como lo
hizo con Nadab y Abiú, si hacen caso de sus mandamientos. Si con
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fe y valor someten su voluntad en sumisión a la voluntad de Dios,
él les enseñará y sus vidas serán como el lirio blanco puro, pleno
de fragancia en las aguas estancadas. En el poder de Jesús deben
resolverse a controlar la inclinación y la pasión, y ganar victorias
sobre las tentaciones de Satanás cada día. Este es el camino que Dios
ha señalado para que los hombres sirvan a los elevados propósitos
divinos.—
The Signs of the Times, 8 de julio de 1880
.
El único digno de honra
—El joven que está determinado a
mantener su apetito bajo el control de Dios, y que rechazó la primera
tentación a beber licor embriagante diciendo con cortesía pero firme-
mente: “No, gracias”, es el único digno de honra. Que los jóvenes