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Mente, Carácter y Personalidad 2
su vida; y en el ferviente esfuerzo que hace para salvarla, la pierde.
Tiene que hacer una obra para morir al yo y cultivar una actitud
tolerante y paciente. Abandone la idea de que no se lo está usando
correctamente, que se le está haciendo daño, que alguien quiere
invadirlo y perjudicarlo. Está viendo todo a través de una visión
falsa. Satanás lo induce a adoptar este concepto distorsionado de las
cosas.—
Testimonies for the Church 2:424 (1870)
.
La razón controlada por la imaginación (consejo a un
hermano de voluntad débil)
Usted es capaz de controlar su imaginación y vencer esos ata-
ques de nervios. Tiene fuerza de voluntad, y debe emplearla de tal
modo que ella lo ayude. No lo ha hecho. En cambio ha permiti-
do que su imaginación extremadamente activa controlara su razón.
Al hacerlo, ha contristado al Espíritu de Dios. Si usted no pudiera
controlar sus sentimientos, no habría pecado; pero no da buen resul-
tado someterse de ese modo al enemigo. Su voluntad necesita ser
santificada y subyugada en lugar de levantarse en oposición a la de
Dios.—
Testimonies for the Church 5:310, 311 (1885)
.
La alimentación afecta la imaginación
La intemperancia comienza en nuestras mesas con el consumo
de alimentos malsanos. Después de un tiempo, por la complacencia
continua del apetito, los órganos digestivos se debilitan y el alimen-
to ingerido no satisface. Se establecen condiciones malsanas y se
anhela ingerir alimentos más estimulantes. El té, el café y la carne
producen un efecto inmediato. Bajo la influencia de estos venenos,
el sistema nervioso se descontrola y, en algunos casos, el intelecto
parece vigorizado momentáneamente y la imaginación resulta más
impresionante.—
Joyas de los Testimonios 1:417, 418 (1875)
.
Los efectos del té, el café y otras bebidas populares
El té estimula y hasta cierto punto embriaga. Lo mismo hacen el
café y muchas otras bebidas populares. El primer efecto es agrada-
ble. Se estimulan los nervios del estómago, y esta estimulación se
transmite al cerebro, que, a su vez acelera la actividad del corazón y