Página 78 - Testimonios para la Iglesia, Tomo 6 (2004)

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Testimonios para la Iglesia, Tomo 6
mayor de personas se habrían convertido como fruto de la semilla
sembrada en las reuniones.
Permitid que los obreros se familiaricen con la gente y que les
lean las preciosas palabras de Cristo. Ensalzad entre ellos a Cristo
crucificado y pronto los que escucharon el mensaje de amonestación
de los ministros en la tienda de campaña, y se convencieron de sus
pecados; serán inducidos a solicitar más información. Esta es la
oportunidad para presentar las razones de nuestra fe con humildad y
temor; no un temor servil sino cauto, no sea que hablemos impru-
dentemente. Presentad la verdad en toda su belleza, en sencillez y
sinceridad, proveyendo alimento en sazón, y dando a cada uno su
porción.
Esta obra os requiere velar por las almas como quienes habrán
de rendir cuenta. La ternura de Cristo debe llenar el corazón del
obrero. Si tenéis amor por las almas, mostraréis una tierna solicitud
por ellas. Ofreceréis oraciones humildes, fervorosas y de corazón
por las personas a quienes visitáis. Aquel que dio su propia vida por
la vida de la humanidad, cooperará con el obrero desinteresado para
impresionar el corazón humano.
La obra del evangelista
La obra del evangelista es enseñar las Escrituras y orar con las
familias, y esta obra debe combinarse con la predicación. Si se omite
esto, la predicación será en gran medida un fracaso. A través de
esfuerzo personal, acercaos a la gente. Enseñadles que el amor de
Dios debe entrar al santuario de la vida hogareña.
No os apropiéis de gloria para vosotros mismos. No trabajéis
con un corazón dividido, procurando servir al yo y a Dios a la vez.
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Ocultad el yo. Permitid que vuestras palabras conduzcan al cansado
y trabajado, a llevar sus cargas a Jesús. Trabajad como si estuvierais
viendo a Aquel que está a vuestra diestra, listo para ofreceros su
eficiencia y fuerza omnipotente en cada emergencia. El Señor es
vuestro Consejero, vuestro Guía; el Capitán de vuestra salvación. Él
va delante de vosotros, venciendo y conquistando.