Página 338 - Consejos para los Maestros (1971)

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Consejos para los Maestros
seles más bien que ingresen en la obra para la cual se han estado
preparando. Estimúleselos a hacer uso de la educación ya obtenida...
La mente de muchos necesita ser renovada, transformada y amol-
dada según el plan de Dios. Muchos se están arruinando física,
mental y moralmente, por dedicarse demasiado al estudio. Se es-
tán defraudando para este tiempo y la eternidad por la práctica de
hábitos de intemperancia mientras procuran educarse. Están per-
diendo su deseo de aprender en la escuela de Cristo, lecciones de
mansedumbre y humildad de corazón...
En vista del próximo regreso de Cristo
El pensamiento que ha de ser recordado a los alumnos es que el
tiempo es corto, y que deben prepararse rápidamente para hacer la
obra que es esencial para este tiempo... Se me ordena deciros que
no sabéis cuán pronto vendrá la crisis. Se está acercando a nosotros
gradual y furtivamente, como un ladrón. El sol resplandece en los
cielos, recorriendo su órbita acostumbrada, y los cielos siguen de-
clarando la gloria de Dios; los hombres prosiguen en su conducta
acostumbrada de comer y beber, plantar y edificar, casarse y darse en
casamiento; los mercaderes siguen empeñados en comprar y vender;
las publicaciones siguen saliendo una tras otra; los hombres se están
codeando en busca del puesto más elevado; los amadores de placeres
siguen asistiendo a teatros, carreras de caballos, garitos de juegos,
y prevalece la más alta excitación; pero se está terminando rápida-
mente el tiempo de gracia, y cada caso está por quedar eternamente
decidido. Pocos son los que creen de corazón y alma que tienen un
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cielo que ganar y un infierno que rehuir; pero éstos revelan su fe por
sus obras.
Las señales de la venida de Cristo se están cumpliendo rápida-
mente. Satanás ve que tiene tan sólo un corto tiempo en que trabajar,
y pone sus agentes a la obra para incitar los elementos del mundo, a
fin de que los hombres puedan ser engañados, seducidos y manteni-
dos ocupados y hechizados hasta que termine el día de gracia y la
puerta de misericordia se cierre para siempre.
Los reinos de este mundo no han llegado a ser todavía los reinos
de nuestro Señor y de su Cristo. No os engañéis; estad despiertos y
obrad rápidamente; porque viene la noche, en la cual nadie puede